UN ENIGMA LLAMADO BOLIVAR
Capítulos de la Vida y Obra de Simón Bolívar

ORACULO DE BOLIVAR

CAPITULO  El Oráculo de Bolívar

PULSAR PARA ESCUCHAR

Un Enigma llamado Bolívar

PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO 2011

Premio PNG 72

Investigación, Guión y Musicalización:

JORGE MIER HOFFMAN

Lectura: PORFIRIO TORRES

Premio

Un Enigma llamado Bolívar

JORGE MIER HOFFMAN

bolivarenigma@gmail.com

Teléfono Celular Venezuela

58 – 0426 5869991

Documental Lago Titicaca de Alejandro Guerrero

Simón Carreño Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769, fue bautizado el 14 de noviembre de 1769 como un niño expósito (dicho de un niño, abandonado o cedido para su adopción a un orfanato), fue criado en casa del Sacerdote Alejandro Carreño, tomando su apellido y es conocido como Simón Carreño Rodríguez.
Simón Rodríguez también es conocido como el maestro y consejero del Libertador Simón Bolívar, conocedor de la sociedad hispanoamericana, fue pedagogo, pensador filosófico, escritor de obras de contenido histórico y sociológico.
Para mayo de 1791 con 21 años de edad, el Cabildo de Caracas le concede un puesto como profesor en la “Escuela de Lectura y Escritura para niños”, donde tiene la oportunidad de ser el tutor de Simón Bolívar.
En 1794 presentó un escrito crítico “Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras en Caracas y medios de lograr su reforma por un nuevo establecimiento”.
Su participación en la conspiración de Gual y España en contra de la corona española en el año de 1797, lo obliga a dejar el territorio venezolano.
Viaja a Kingston, Jamaica, donde cambia su nombre a Samuel Robinsón, y después de varios años en los Estados Unidos, viaja a Francia en el año de 1801, ya para el año de 1804 se encuentra con el Libertador Simón Bolívar y juntos realizan un largo viaje por Europa.
Simón Rodríguez y el Libertador Simón Bolívar, son testigos presénciales de la coronación de Napoleón Bonaparte en Milán, como Rey de Italia y de Roma, también es testigo del juramento de Simón Bolívar sobre el Monte Sacro.
Entre los años de 1806 y 1823, se hospeda en Italia, Alemania, Rusia, Prusia y Holanda.
Ya para el año de 1823, regresa a América usando nuevamente el nombre de Simón Rodríguez, en el año de 1824 en Colombia establece la primera escuela taller.
Atendiendo el llamado de Simón Bolívar desde el Perú es nombrado “Director de la educación Pública, Ciencias, Artes Físicas y Matemáticas” y “Director de Minas, Agricultura y Vías Publicas” de Bolivia.
En el año 1826, establece una segunda escuela taller en Bolivia, pero el Mariscal Antonio José de Sucre, quien era presidente de Bolivia, no tenía buenas relaciones con él, por lo que Simón Rodríguez renuncio el mismo año, dedicándose el resto de su vida como educador y escritor, viviendo entre Perú, Chile y Ecuador.
Su trabajo titulado Sociedades Americanas, es muy importante en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica y está dividido en varias ediciones publicadas en Arequipa (1828), Concepción (1834), Valparaíso (1838) y Lima (1842).
Otra obra de gran importancia es “El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de Armas” en 1830, un alegato sobre la lucha social que emprendía Simón Bolívar en esa época.
Simón Rodríguez murió en Amotape, Perú, el 28 de febrero de 1854, sus restos fueron trasladados desde el Panteón de Perú en 1954 al Panteón Nacional de Caracas, Venezuela.

SIMÓN RODRÍGUEZ, EL MAESTRO REBELDE Y HUMANISTA

Amotape -Paita 2012

Nace en Caracas Simón Rodríguez, calificado de “loco”, “maestro” o “don”, este ejemplar venezolano, de padres desconocidos, el 28 de octubre de 1771. Se dice que fue hijo adoptivo de Cayetano Carreño y de Rosalía Rodríguez. De su infancia, se conoce muy poco. Simón Rodríguez es un niño expósito y su único familiar conocido es su hermano Gayetano.

Su carácter nada común lo lleva a quitarse el apellido paterno, el adoptivo y a quedarse sólo con el de su madre (originalmente se hubiera llamado Simón Carreño Rodríguez), por eso es que, el mismo Simón se presenta como expósito en el acta matrimonial.

Se caracterizará toda su vida por seguir apasionadamente su ideal de pensar y enseñar en libertad plena. Su vida estuvo dominada por la pasión de las letras.

El primer contacto de los dos Simones se produce cuando Rodríguez es contratado por Feliciano Palacios, abuelo de Bolívar, para que en su propia casa le sirva de amanuense. Más tarde, al fugarse de la casa de su tío Carlos Palacios, Bolívar ingresará a la escuela pública de Rodríguez.

Este era un maestro que enseñaba divirtiendo, según expresión bolivariana. Su manera de enseñar, distinta a todo lo tradicional, era en el campo, frente a la naturaleza, lo cual servía para el espíritu, para la fortaleza del cuerpo y para el conocimiento de las cosas que nos rodean. Si está en el aula, entre sus 114 alumnos (setenta y cuatro que pagan y cuarenta gratis, entre ellos nueve expósitos), les da instrucción adecuada a sus edades y les inculca las buenas costumbres y el amor por la libertad.

Don Simón Rodríguez, precursor y animador de la inquietud bolivariana, es por antonomasia el Maestro del Libertador; antes de que éste independizara a América, Rodríguez (su “Maestro Universal”) hace su tarea: independiza a Bolívar, lo divorcia de la realidad tradicional y lo acerca a la verdad futura; le ayuda a conseguir la perspectiva propia de un creador, a intuir su faena y a calcular las fuerzas de sus auxiliares y sus enemigos. Simón Rodríguez llama a Bolívar a ser terriblemente cuerdo entre aquellos mediocres que se autoestiman depositarios del buen juicio y de la sensatez, y a los ojos de los cuales la Independencia tenía que ser una locura singular.

La enseñanza de Rodríguez se cumple en la adolescencia y en los umbrales mismos de su edad adulta; superados algunos rices de la infancia entre maestro y discípulo, roces que nunca más recordará El Libertador, la compenetración entre ambos es intensa y duradera. Por el carácter independiente y rebelde de Rodríguez se comprende que cale tan hondo en el espíritu del joven.

La casualidad pone en manos de Simón Rodríguez, pedagogo per sé y fanático de Juan Jacobo Rousseau, a un niño sano, rico, de alcurnia, inteligente, sin familia, sin padres siquiera a quienes rendir estrecha cuenta de aquella infancia. En suma, encuentra el Emilio ideal. Y Simón Rodríguez inicia la educación que aconseja Rousseau en su Emilio. Bolívar es el primer hombre moderno, quizás el único, que haya sido educado para hombre libre. Rodríguez le hizo cerrar los libros de texto y le abrió el gran libro de la naturaleza. Le enseña antes que nada a ser fuerte de alma y de cuerpo; y a convivir con la naturaleza, sin ser víctima de ella. Le enseña a dar grandes caminatas, a cabalgar días enteros, a nadar, a saltar. Le transmite oralmente cuanto el discípulo puede asimilar. Y le obliga a leer a los grandes autores clásicos como Plutarco y a los modernos como Rousseau. A eso se limita.

Simón Rodríguez, en 1794 presentó al Cabildo de Venezuela un proyecto de Escuelas Públicas, donde analizaba el sistema educativo para aquel entonces y donde planteaba la necesidad de la participación activa de los alumnos en las cátedras, exponiendo sus ideas y aclarando sus dudas. Pero las autoridades coloniales no le prestaron ninguna atención.

Simón Rodríguez, además, de su conocimiento y talento como educador, sintió también la inquietud de la Libertad; participó en el movimiento revolucionario de Gual y España, y complicado en esta tentativa de independencia abandonó el país al fracasar el movimiento y se traslada a Jamaica, suplantando su nombre por el de Samuel Robinson, para evitar cualquier vengativa por parte de las autoridades del rey.

Al llegar a Jamaica en 1798, se inscribió en una escuela pública para aprender inglés, donde hizo buenas relaciones con los niños, que eran sus compañeros de clase, debido a su bondadoso corazón. Luego marchó a los Estados Unidos, estableciéndose en Baltimore, donde se desempeñó por algún tiempo como cajista de una imprenta. Simón Rodríguez tenía un espíritu de aventurero y esto lo llevo a seguir recorriendo varios países. Simón Rodríguez solía decir: “No quiero parecerme a los árboles, que echan raíces en un solo lugar; sino al viento, al agua, al sol, a todas esas cosas que marchan sin cesar”.

Viajó por espacio de diez y seis años, conoció Italia, Suiza, Alemania, Bélgica, Rusia, Inglaterra y otros. Su estadía en el viejo continente le permite dominar el francés, el italiano, el alemán y el portugués, profundizar sus estudios filosóficos y entrar en contacto con las teorías revolucionarias que pronto implantarían un nuevo orden político y social de alcance mundial. Todos estos conocimientos, más tarde los vertería en su más destacado alumno: el Libertador Simón Bolívar.

Simón Bolívar viaja a Europa para distracción de su viudez temprana, dura tres años por fuera, donde se encuentra con su Maestro Simón Rodríguez y se convierte en un viaje de aprendizaje, ya que Rodríguez vuelca todos sus conocimientos en él. En esta época Rodríguez le aconseja a Bolívar que estudie a “Helvecio, Holbach, Hume”, entre otros.

En 1823, vuelve Simón Rodríguez a Venezuela, cuando su antiguo discípulo Simón Bolívar se encontraba preparando la emancipación del Perú. Al enterarse Bolívar de la llegada de su maestro lo llama a su lado y lo nombra Director e Inspector de Instrucciones Públicas y Beneficencia, y regenta la Escuela Municipal de Caracas. Y en calidad de tal acompaña al Libertador a Chuquisaca, donde funda una escuela, acorde con sus ideas de enseñanza. Se esmera en hacer de sus alumnos albañiles, herreros, carpinteros y otros oficios manuales. Pero lamentablemente fracasa, porque los mismos padres de familia miraban con desagrado que sus hijos aprendieran tales oficios, teniendo que cerrar la escuela.

Bolívar ratificó en 1823 la manera de enseñanza de Rodríguez sobre las buenas costumbres y el amor a la libertad: «Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso».

En 1826 Rodríguez le escribía a Bolívar: “No sé si usted se acuerda que estando en París, siempre tenía yo la culpa de cuanto sucedía a Toro, Montúfar, a usted y a todos sus amigos”. Palabras que sugieren la gran amistad entre aquellos jóvenes y el travieso pero respetado Pedagogo. Esto haciendo remembranza de la época que pasaron juntos en París cuando bolívar viajó a Europa.

En ese entonces, Rodríguez solo contaba con treinta años.

En 1829, retirado de la docencia, establece en Azángaro, sobre las riberas del Lago de Titicacas, una fábrica de Velas, que irónicamente él llamaba “De luces americanas”. Pero reclamado por la población cedió a encargarse de nuevo de la Educación.

Después de la muerte del Libertador, en 1830, se traslada a Lima y luego a Huacho. En 1833, fue nombrado Director de Estudios del Departamento de Concepción, este mismo año, en Chile se entrevista con su compatriota Andrés Bello y funda una escuela de Barrio. Después de algunos años de permanencia en aquella República, pasó a la del Ecuador donde fue nombrado catedrático de Botánica y Agricultura del Colegio de Latacunga.

En 1846, regenta un Colegio en Quito y en 1847, se traslada al Sur de Colombia, entregado siempre a su pasión de enseñar. Luego se enrumba a Perú, donde murió Simón Rodríguez, pobre y sin hogar a los 83 años de edad, el 23 de Febrero de 1854, en el humilde pueblecito peruano San Nicolás de Amotape. Fabricaba velas, que es hacer luz.

Sus restos fueron trasladados en 1954 al Panteón Nacional, en el centenario de su muerte.

No sin motivos, Bolívar usaba el calificativo de «el Sócrates de Colombia» para referirse a su maestro.

Simón Rodríguez, fue un maestro ejemplar y gran luchador por la Libertad y la Justicia.

Escribió obras de valioso interés, entre las que se pueden citar:

Educación Popular.

El suelo y sus habitantes.

Tratado sobre las luces y las virtudes sociales.

Defensa de Bolívar.

El Libertador del Mediodía de América.Sus compañeros de armas defendidos por un amigo de la causa social.

Los restos de Simón Rodríguez en Amotape (Piura)

Los supuestos restos de Simón Rodríguez en la iglesia de Amotape (foto: Juan Luis Orrego)

Todos sabemos que los últimos años de vida del libertador Bolívar no fueron tan felices. Decepcionado por los resultados de la lucha por la independencia, abrumado por la crítica y persecución a su entorno más cercano y soportando una dolorosa enfermedad culminó sus días en 1830 en el pueblo caribeño de Santa Marta, hoy Colombia. Su mentor y gran maestro, Simón Rodríguez, fue uno de los afectados por aquella persecución implacable. Desde finales de la década de 1820, Rodríguez tuvo que dar tumbos entre Ecuador, Perú y Chile. En 1828, por ejemplo, lo encontramos en Arequipa, donde publica Sociedades Americanas. En 1831, contrae segundas nupcias con Manuela Gómez, en Lima. Luego, en nuestra capital, acepta la dirección de una escuela y publica su libro Luces y Virtudes Sociales, en el que afirma su concepto de la escuela primaria puntualizando la diferencia entre instruir y educar; también edita en Lima el Informe sobre Concepción después del Terremoto de febrero de 1835. Luego de breves estancias en Chile y Ecuador, viene al puerto de Paita, donde se entrevista con Manuela Sáenz, la antigua compañera de Bolívar y también autoexiliada. Hacia 1850, Rodríguez va a Guayaquil, donde se perderá buena parte de su obra a causa de un incendio que devastó a buena parte de la ciudad. En 1853, emprende su regreso a nuestro país, acompañado por su hijo José y su amigo Camilo Gómez, quien lo asistirá en el momento de su muerte, ocurrida en el pueblo piurano de Amotape el 17 de julio de 1853.

El cuerpo del maestro del Libertador fue enterrado en la iglesia del pueblo de Amotape. Luego, el 26 de noviembre de 1924, por órdenes de Leguía, en el marco del Centenario de la batalla de Ayacucho, el cuerpo fue trasladado al Panteón de los Próceres, recientemente construido en Lima. Finalmente, en 1854, durante las dictaduras militares de Odría en Perú y Pérez Jiménez en Venezuela, los restos de Rodríguez regresaron a su natal Caracas para reposar, finalmente, en el Panteón Nacional.

Bueno, lo cierto es que los pobladores de Amotape afirman que el cuerpo que se llevaron a Lima y luego a Caracas no corresponde a Simón Rodríguez. El verdadero aún yace en la iglesia del pueblo y fue “descubierto” en una remodelación de la estructura del templo que se realizó en la primera mitad de la década de 1990. Tuve la oportunidad de estar en Amotape, conocí la casa donde vivió y murió Rodríguez y el alcalde me mostró el “verdadero” cadáver de aquel ilustre prócer de la independencia americana.


Casa donde vivió y murió el maestro de Bolívar en Amotape (foto: Juan Luis Orrego)

BOLÍVAR LE AMÓ CON LOCURA

Mariano Ambrosio Cateriano ha recibido el honor de ser editadas por vez primera sus “Obras” de mano de la UNSA, institución en la que enseñó y de la que fue Rector en 1883. Entre las 453 páginas impresas, magistralmente comentadas por el Dr. Eusebio Quiroz, quiero fijarme en el opúsculo titulado “El Ayo del Libertador de medio día de América ante la sociedad actual”(pp.173-196) y que se refiere al “hombre gris” del Libertador Simón Bolívar, su educador, su ayo y maestro: Simón Rodríguez. De él dijo su discípulo predilecto., Bolívar:

“Yo amo a ese hombre con locura. Fue mi maestro, mi compañero de viajes, y es un genio, un portento de gracia y talento para el que lo sabe descubrir y apreciar. Todo lo que diga yo de Rodríguez no es nada en comparación de lo que me queda. Yo sería feliz si lo tuviera a mi lado, proque cada uno tiene su flaco. Empéñese usted porque se venga, en lo que me hará usted un gran servicio, porque este hombre es muy agradable y, al mismo tiempo, puede ser muy útil. Con él podría escribir las memorias de mi vida. Él es un maestro que enseña divirtiendo y es un amanuense que da precepto a su dictante”

(Carta al Vicepresidente Santander, Huamachuco, 24 de mayo de 1824).

Fue director del Colegio Municipal de Caracas donde tuvo como alumno al niño Bolívar. Visitó Europa y América del Norte en 1807, al tiempo que le ilustraba su privilegiada inteligencia, le enseñaba “a ser superior a sí mismo, fortificando su delicada organización en los rigores y asperezas de los climas de los diversos países cuyas distnacias le obligaba a recorrer a pie y retemplaba su ferviente amor a la patria”. En Roma vivieron juntos y recordándole el ejemplo de Aníbal, a quien su padre le hizo jurar odio eterno a los romanos, él le hizo jurar el dar libertad a su patria.
Cuando vino a Arequipa se encontró con el célebre Deán, Juan Gualberto Valdivia, de quien recibió las muestras del máximo respeto y alto encomio.

Se propuso instruir a los hombres en sus deberes y derechos políticos, quiso civilizar a los pueblos con la fundación de colegios y escuelas de artes en todas sus esferas y escalas. De él se dijo que “poseía las dotes del maestro en grado eminente, unidos a un entrañable amor a la juventud”.

En 1850 regresó a Perú y en “La Huaca”, un poblado de Piura, quemó sus últimas energías a la vocación de toda su vida, la enseñanza, hasta los 80 años.

Entre sus escritos educativos hay que mencionar El libertador del mediodía de América y sus compañeros de armas defendidos por un amigo de la causa social, una defensa frente a los ataques vertidos por J. de la Riva Agüero y Vidaurre. En él dirá de su educando engreído, Simón Bolívar: “Hombre perspicaz y sensible, delicado, intrépido y prudente, generoso al exceso, magnánimo, recto, dócil a la razón, ingenioso, activo, infatigable, capaz de grandes empresas… Nacido para educar, principiando por sí mismo, el mundo fue su colegio; su curiosidad le dio libros y su discernimiento le sirvió de maestro”.

José Antonio Benito

31/08/09 17:27:24

Eduardo Galeano habla sobre el “desaparecido” Simón Rodríguez

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2 comentarios to “ORACULO DE BOLIVAR”

  1. BOLIVAR es y sera un grande orientador historico hacia la libertad por excelencia de la especie humana vivida en colectivo, adelante bolivar por los anaqueles de la hsitoria, ella te viste de gloria y tu con tus proezas alcanzastes tu propia eternidad, eso te hace infinito. viva hermano bolivar.

  2. EXCELENTE PAGINA..!
    ¿ES POSIBLE OBTENER ESAS GRABACIONES VIA INTERNET? TAL VEZ CON EL URL ..? SI ES ASI, COMO PUEDO CONSEGUIR LOS URL DE ELLAS?


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