UN ENIGMA LLAMADO BOLIVAR
Capítulos de la Vida y Obra de Simón Bolívar

CONFESIONES DE BOLIVAR

Casa de Don Juan Visbal en Soledad cerca de Barranquilla

CAPITULO  Los Papeles de la Muerte

PULSAR PARA ESCUCHAR

Un Enigma llamado Bolívar

PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO 2011

Premio PNG 72

Investigación, Guión y Musicalización:

JORGE MIER HOFFMAN

Lectura: PORFIRIO TORRES

Premio

Un Enigma llamado Bolívar

JORGE MIER HOFFMAN

bolivarenigma@gmail.com

Teléfono Celular Venezuela

58 – 0426 5869991

UNA ANÉCDOTA CURIOSA

Luego que se colgó este Capítulo “Los Papeles de la Muerte” llegó a los productores de la Serie Un Enigma llamado Bolívar recibieron una Carta del Consejo Municipal de Soledad, en agradecimiento de dar a conocer una  historia inédita para los pobladores de la Villa de Soledad, y que, gracias a este Capítulo, ha traído a muchos turistas que quieren ver las paredes de la habitación que habitó el Libertador.

VILLA DE SOLEDAD

Pueblo robado

Las otrora mansiones de Soledad han sido devoradas por la maleza y el abandono. El servicio de transporte público más usado es el moto-taxi. Cientos de ellos recorren los 67 kilómetros cuadrados del casco urbano

El Bolívar más triste de Colombia está en Soledad. Al contrario de todos los demás, que se levantan altivos y orgullosos, empuñando su espada o montando en su caballo Palomo, el Bolívar de este municipio de Atlántico tiene el rostro dolido, la cabeza ligeramente gacha, no viste de general victorioso sino de civil atribulado. En el pueblo se dice que muchos años atrás, la estatua miraba en dirección a la casa en donde el Libertador pasó sus últimos días, pero que se cansó de ver el saqueo a que era sometida y le dio la espalda para siempre.

En este edificio del siglo XVIII, Simón Bolívar estuvo desde el miércoles 4 de octubre hasta el domingo 7 de noviembre de 1830. Fue una de sus últimas escalas antes de viajar a San Pedro Alejandrino, donde murió el 17 de diciembre de ese año. En cualquier otra parte este lugar sería protegido con esmero, pero en Soledad se cae a pedazos. La cáscara de las paredes blancas salpica los pisos, las puertas son sacudidas por el viento y el óxido devoró marcos y aldabas. En la habitación donde Bolívar durmió varias noches a la espera de Manuelita Sáenz hay una cama sucia sin tablas, sin colchón y sin mantas. La cubre una bandera de Colombia cubierta de polvo y amarrada a las patas.

En un pasado reciente allí funcionó la sede de la Alcaldía, pero el Ministerio de Cultura le exigió desalojarla al comprobar que uno a uno los burgomaestres que pasaron por allí le fueron quitando todo lo de valor. Cuentan incluso que varios trataron de zafar los cuatro cañones que la protegían para venderlos por kilos de hierro, pero la muchedumbre se levantó para impedirlo.

Ningún alcalde volvió a gobernar allí. Pero antes de partir, metieron en dos cuartos los documentos públicos, entre ellos los informes de gestión, los de tesorería y los archivos de defunciones, y les echaron llave sin que nadie sepa quién las tiene. Junto a la tupida ceiba donde Bolívar escribió su testamento está la pila de documentos. Queda poco, pues las ratas, la humedad y el polvo arrasaron con la mayor parte de la memoria escrita de este pueblo recostado a orillas del río Magdalena y a espaldas de Barranquilla. “La casa se va a caer. El techo ya no aguanta. Un aguacero fuerte y esto se nos cae encima”, dice Fernando Ferrer Ferrer, miembro de la Academia de Historia. Cuenta que él ya se resignó, pero que viene aquí a ver cómo el tiempo se lleva la vivienda.

El abandono de esta casa, en la que cuelga un letrero que dice: ‘Monumento Nacional’, se extiende a toda Soledad en donde, según el último censo del Dane, habitan 456.035 personas. Es decir que en términos poblacionales es una de las 10 ciudades más grandes del país. Los aviones que llegan y salen del moderno aeropuerto Ernesto Cortizzos son lo único que recuerda aquí el desarrollo. Y aunque está dentro del perímetro de Soledad, todos lo asocian como el terminal aéreo de Barranquilla. Lo demás es como viajar al pasado. “El trabajo mío empieza a las 3 de mañana y va hasta las 3 de la tarde. A esa hora me escondo porque el sol pega muy duro”, dice Manuel Ramírez Rodelo, de 65 años, y uno de los 300 hombres que distribuye el agua para gran parte del municipio en galones que transporta en carromatos tirados por mulas, burros o caballos viejos. Como en el siglo XIX, el hombre va de puerta en puerta ofreciendo el líquido porque el acueducto no cubre a la mitad de los habitantes. Lo mismo pasa con la recolección de basuras.

Y hasta con las lavadoras, pues hay decenas de personas que andan de casa en casa alquilando el electrodoméstico para que la gente ahorre una o dos pipetas de agua en cada lavada. Así como en ninguna otra parte existe un Simón Bolívar tan derrotado como el de Soledad, también es atípico un ‘acueducto’ de semejantes características.

¿Por qué no hay obras públicas? ¿Adónde van a parar los 116.000 millones de pesos anuales de presupuesto? “¡No joda, hombre, qué preguntas! Pues se los roban los políticos”, dice Oswaldo Herrera, un soledeño de 48 años que sostiene que no recuerda un solo alcalde honesto. “Yo no creo eso. Lo que ocurre es que gobernar en Soledad es una labor titánica porque es una ciudad en donde se concentran todos los problemas del país”, responde la ex alcaldesa Rosa Stella Ibáñez.

Su historia personal simboliza la tragedia de violencia, burocracia y artificios jurídicos que a diario se ven en el país. Hace un par de años su único interés era el de administrar el hogar que compartía con su esposo, el candidato a la Alcaldía José Luis Castillo Bolívar. El 30 de septiembre de 2003, en vísperas de las elecciones, y como ganador en todas las encuestas, Luis se levantó temprano a atender asuntos de su campaña. El político estaba frente a su casa cuando un joven sicario se bajó de una moto y le disparó a quemarropa. Eran las 7:15 de la mañana. Rosa Stella bajaba las escaleras y escuchó los tiros. Corrió a ver qué pasaba, por lo que vio con claridad el rostro del atacante que remató a su marido con siete balas más.

La gente del pueblo se solidarizó con la viuda y le pidió que recogiera las banderas del político asesinado. Ya no había tiempo de cambiar los tarjetones, pues las elecciones eran el 26 de octubre, se lanzó y la gente se las ingenió para escribir su nombre. Querían señalar que la esposa de la víctima fuera su alcaldesa. Y 42.000 votaron por ella, el doble de sus opositores. Estos argumentaron que su elección no era legal, mientras la Policía capturaba a los sindicados del crimen de su esposo. Ella identificó al asesino. “Esa cara no la voy a olvidar el resto de mi vida”, dice. Sin embargo, un juez desestimó su testimonio, pues consideró que en sus palabras había “demasiado dolor”. Así, el presunto homicida quedó libre y hoy vive en Soledad. A ella le revocaron el mandato.

Durante estos años, además, el municipio fue penetrado por el paramilitarismo en su estrategia para levantar una muralla para cubrir a Barranquilla. Y es que esta última, con Malambo y Soledad, conforma un área metropolitana sin solución de continuidad urbana. El poder paramilitar se hizo sentir. En un país donde las secretarías de Educación son las cenicientas de la estructura burocrática, la de Soledad era la más respetada, pues el secretario de Educación, Alfredo Noya Zabaleta, nombrado por la alcaldesa Rosa Stella, desde el primer momento hizo una declaración perentoria : “A mí no me jodan que yo soy para”. O sea que si este hombre era de las AUC, había que tenerle miedo. De esa forma, Noya hizo lo que quiso con los 62.000 millones del presupuesto. “Todas las organizaciones criminales del país tienen ‘sucursal’ en Soledad”, escribió recientemente en El Tiempo Armando Benedetti Jimeno.

En su dramático relato, el columnista no sólo se refirió a las bandas armadas, sino al complejo entramado de corrupción que a primera vista es imposible de desenredar. “Algunos datos parecen literatura kafkiana: el 57 por ciento de las resoluciones y decretos desaparecieron del archivo; los intereses por cesantías, aportes parafiscales, etcétera, hace años se descuentan pero no se entregan a sus beneficiarios; la Tesorería reportó 29 cuentas bancarias pero fueron detectadas físicamente 193; los ingresos están ejecutados a la fecha en un 20 por ciento pero los gastos en un 51”, escribió. Y el horizonte para él está lleno de nubarrones: “Soledad tiene una enorme deuda que tal vez supere los 100.000 millones. No hay, sin embargo, maneras de establecerla con certeza”.

Lo único cierto es que el municipio no pudo acogerse a Ley 550, porque la ‘industria del embargo’ se lo impidió y porque el recaudo de impuestos es totalmente incierto. Como la población se expande cada vez más, pues a diario llegan decenas de personas de todas partes de Colombia huyendo de la violencia, es imposible proyectar los ingresos.La gente llega aquí porque muchos creen que es Barranquilla, una ciudad que en el imaginario colectivo vive en paz. Pero no. Llegan a Soledad, una de las pocas grandes urbes que no tiene estrato 6 ni 5 y ni siquiera 4. Hay unos pocos predios de estrato 3, miles de 2 y una inmensa mayoría de 1 o que vive por debajo de todos los límites de pobreza absoluta.

Los únicos que tienen plata son quienes pertenecen a ese entramado de corrupción enquistado en el municipio. Cada secretaría está ‘escriturada’ a un cacique local. Cuando el Alcalde ordena un acto, el funcionario lo consulta a su jefe político. El último secretario de Hacienda consigna y paga a los acreedores personalmente, pues no puede confiar en un mensajero. Ni siquiera guarda los talonarios en la caja fuerte, porque desaparecen. La ha cambiado por la pretina de su propio pantalón, en donde los lleva escondidos.

Los días en Soledad pasan entre el bochorno y las acusaciones mutuas de todos los dirigentes políticos que se señalan mutuamente como los responsables de la crisis financiera. El jueves de la semana pasada, por ejemplo, salieron a la luz unas grabaciones protagonizadas por el ex alcalde Alfredo Arraut (1998-2000) y el ex contralor seccional del Atlántico Germán Gómez. Éste le pide 200 millones de pesos para “arreglar dos auditorías” sobre recursos que la Nación envió para la salud del pueblo. Así es este municipio en donde el próximo 30 de julio habrá elecciones atípicas. Probablemente por eso, Soledad será noticia nacional. Luego volverá a sus días de olvido.

Soledad es un municipio del departamento colombiano del Atlántico que forma parte del área metropolitana de Barranquilla y su fundación se remonta a 1598;  Como uno de los hechos históricos más relevantes se registra la visita del Libertador Simón Bolívar a Soledad. Llegó bastante enfermo el 4 de octubre de 1830 permaneciendo hasta el 7 de noviembre del mismo año, para partir luego hacia la ciudad de Santa Marta donde finalmente murió.

El adiós al árbol de la casa de Bolívar en Soledad

Jesús Rico

 Decenas de curiosos, entre ellos muchos estudiantes de los colegios vecinos, se acercaron para ver caer las ramas del árbol que creció dentro de una casa abandonada cerca a la Plaza Central de Soledad.

Para los soledeños mayores no se trata de una casa cualquiera. Algunos aseguran que en esa vivienda abandonada, en la carrera 19 entre calles 14 y 15, vivió el libertador Simón Bolívar.

Iván Barceló, soledeño de 57 años, sostiene que Simón Bolívar frecuentaba esa casa de forma clandestina para descansar y pasar las noches, pues las paredes altas y sólidas de la misma le proporcionaban un margen de tiempo considerable para reaccionar en caso de ser sorprendido por enemigos.

Es más –agrega Barceló–Bolívar hizo construir un túnel debajo de la vivienda, el cual está conectado a la iglesia y a la Alcaldía de Soledad.

La fantasía popular no solo le atribuye a esa vivienda un pasado histórico cargado de simbolismo, sino también un presente lleno de brujas y duendes diabólicos.

José Julián García, quien tiene 10 años y estudia en un colegio cercano, afirma que a muchas personas les da miedo pasar por allí de noche, pues “todo el mundo dice que allí aparecen espantos que asustan a los borrachos en las noches”.

La tala del árbol. El procedimiento estuvo a cargo de miembros del Cuerpo de Bomberos, de Alumbrado Público y de funcionarios del Establecimiento de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de Soledad (Edumas).

Las ramas del árbol se habían convertido en una amenaza para la comunidad porque existía el riesgo de que una de estas se desprendiera y le ocasionara un daño a algún transeúnte o peatón.

Las autoridades se apersonaron de la situación a raíz de las llamadas de algunos ciudadanos, quienes aseguraron que el árbol estaba lesionando la estructura de la vieja casa.

Según un comunicado de Edumas, “el árbol se encontraba en estado vegetativo, sus ramas y raíces se prolongaron a las paredes de la edificación abandonada y desmantelada, debilitándola con el riesgo de caer al suelo y provocar accidentes a las personas y vehículos que se desplazan por el lugar”.ción Regional Autónoma del Atlántico (CRA), no sin antes advertir que el Edumas debe sembrar 5 árboles para reemplazar el que fue talado.

La planta es conocida coloquialmente como higuera estranguladora y puede alcanzar tamaños colosales si encuentra un ambiente propicio para su desarrollo.

La comunidad  asegura que el árbol empezó a crecer sin control desde que la familia Domínguez, quienes según habitantes del sector son los verdaderos propietarios de la casa, la abandonaron hace muchos años.

Lo anterior también ha favorecido la proliferación de otras plantas y de maleza en la casa abandonada, las cuales son el caldo de cultivo para la aparición de roedores e insectos que afectan a la comunidad.

Museo Bolivariano de Soledad

Soledad: En 1936 inicia operación el Aeropuerto de Soledad hasta convertirse en un aeropuerto internacional. Museo: El Municipio de Soledad cuenta con un Museo Bolivariano – Casa de Bolívar, donde habito el Libertador Simón Bolívar días antes de su muerte. Se describe como una casa de la época colonial quien en un principio era propiedad de Pedro Juan Visbal, esta se encuentra ubicada en la cabecera municipal a pocos metros de la Iglesia central de Soledad. la Casa de Bolívar de Soledad fue declarado Monumento Nacional según acuerdo 039 de 1970 y Museo Bolivariano de Soledad según fecha 08 de marzo de 2005 emanada por el Concejo Municipal de Soledad. Es una edificación construida en dos niveles conteniendo cuadros pictóricos y documentos que narran la vida y obra del libertador Simón Bolívar. Gastronomía: Soledad es reconocida nacionalmente por ser la cuna en el país de la butifarra, embutido de origen catalán, que es una de las insignias culinarias de la Costa Caribe. Cumbia: La cumbia es un ritmo y un baile folclórico autóctono de la Costa Caribe de Colombia y que se extendió al resto de Latinoamérica. Sin duda la más importante es la Cumbia Soledeña que ha mantenido intacto sus orígenes, su sonido, interpretación y la forma de bailarse.  Merecumbé: Es un ritmo colombiano inventado por el músico colombiano Francisco “Pacho” Galán, que combina la cumbia y el merengue colombianos. El nombre es el producto de la mezcla entre “mere” (de merengue) y “cumbé” (de cumbia). Boleros: El pianista y cantante Alcibíades Alfonso Acosta Cervantes (1938), más conocido como Alci Acosta, nació en Soledad, Atlántico. Es uno de los más famosos boleristas en la historia musical colombiana.  Entre sus más importantes éxitos se encuentran ‘La copa rota’, ‘El contragolpe’, ‘Traicionera’ y ‘La cárcel del Sing-Sing’. Es padre del cantante de música tropical Checo Acosta.

Soledad fue campo de batalla en 1860 entre los ejércitos liberales y conservadores que estaban al mando de Don Vicente Palacio y del General Joaquín Posada Gutiérrez, respectivamente. Hoy en día Soledad, ocupa el sexto lugar en cuanto a población en Colombia y el tercero en la región Caribe, después de Barranquilla y Cartagena. También es la ciudad con mayor crecimiento de población en Colombia;  Soledad es de las ciudades de Colombia más densamente pobladas.

Los orígenes de la fundación del asentamiento de Soledad se remontan al año de 1598 cuando algunos indígenas fueron llevados allí bajo el mando del Capitán Antonio Moreno Estupiñán, con el propósito de construir unas porquerizas.

Museo Bolivariano de Soledad

En el año de 1743 el antiguo sitio de la Porquera de San Antonio logró la categoría de parroquia hasta que en el año de 1813 se le concedió el título de “Villa” con el nombre de Soledad de Colombia. Posteriormente en el año de 1824 a dicha Villa se le designó como cabecera del “Tercer Cantón de la Provincia de Cartagena”.

Como uno de los hechos históricos más relevantes se registra la visita del Libertador Simón Bolívar a estas tierras, quien llegó bastante enfermo el 4 de octubre de 1830 permaneciendo aquí hasta el 7 de noviembre del mismo año.
Soledad fue campo de batalla en 1859 entre los ejércitos liberales y conservadores que estaban al mando de Don Vicente Palacio y del General Joaquín Posada Gutiér.

Soledad cuenta con un Museo Bolivariano – Casa de Bolívar, donde habitó el Libertador Simón Bolívar días antes de su muerte. Es una casa de la época colonial que fue propiedad de Pedro Juan Visbal, ubicada en la cabecera municipal a pocos metros de la iglesia central, que exhibe cuadros y documentos que narran la vida y obra de Simón Bolívar. La Casa de Bolívar de Soledad fue declarada Monumento Nacional según acuerdo 039 de 1970 y Museo Bolivariano de Soledad según fecha 08 de marzo de 2005 emanada por el Concejo Municipal de Soledad.

Pedro Juan Visbal

Proceso Independencia

En el Caribe colombiano durante la Primera República, personas de diferentes orígenes y condiciones sociales abrazaron fervorosamente la causa realista y por ende, se colocaron en la orilla contraria de los patriotas cartageneros, a quienes enfrentaron militarmente. Fueron estos sectores y personajes los que propiciaron la derrota de los cartageneros en su pretensión por doblegar la voluntad de los samarios adeptos al rey.1

Pedro Juan Visbal, al igual de todos aquellos que defendieron la causa realista samaria solicitó la debida contraprestación real por los servicios prestados, accediendo a los cargos de Alcalde Pedáneo y Capitán a Guerra del Partido de Barranquilla. Para sustentar tal reconocimiento Visbal solicitó la declaración escrita de su idoneidad, heroísmo y fi delidad a varias personas que podían dar fe de su actividad y de las vicisitudes que enfrentó en su condición de espía de los samarios realistas en la provincia de Cartagena, de donde era oriundo y en la que vivía durante el enfrentamiento de las dos provincias. Desde los testimonios presentados por los integrantes del sector social en el cual Visbal se movía, podemos acercarnos al conocimiento de muchos aspectos de la guerra entre Santa Marta y Cartagena tales como imaginarios, rutas, sacrifi cios, castigos y actitudes de los protagonistas.

Pedro Juan Visbal: “Adicto a la justa causa real, espía y vasallo fi el” Pedro Juan Visbal, de padres españoles, fue un próspero y acaudalado comerciante nacido en la población de Soledad en la provincia de Cartagena y fallecido en Sitionuevo en la provincia de Santa Marta. Al momento del enfrentamiento entre las dos provincias, Visbal optó por la incómoda y arriesgada decisión de abrazar la causa realista, cuyo principal foco en el Caribe neogranadino estaba en Santa Marta. La posición asumida por Pedro Juan Visbal, los indígenas y los mulatos samarios antes que traición o deslealtad es una muestra de cómo para algunos sectores, la causa republicana era menos atractiva que su adhesión a la monarquía. Este periodo en que coexiste la crisis española y la Primera República, fue una época de incertidumbres y de múltiples perspectivas que las personas no querían arriesgar dado los intereses y valores que cada uno defendía. Como ha señalado Catalina Reyes, estos hombres actuaron no solo de acuerdo con sus pasiones, sino como actores sociales que pertenecían a grupos de poder con los cuales compartían intereses, valores y mentalidades, las que salieron a flote en la coyuntura de la llamada “patria boba”.

Es decir, en el caso de Visbal queda claro que estaba más interesado en proteger sus intereses y convicciones que en cualquier propuesta de independencia. Si bien la tarea asignada por el gobierno samario a Visbal fue la de espía, este realizó otras que eran un indicador de su compromiso con la “justa causa realista”. Entre estas podemos señalar la de auxiliar y trasladar a los perseguidos en la “provincia insurgente” hacia Santa Marta por su condición de desafectos al proyecto republicano cartagenero. También, hizo aportes económicos para el sostenimiento de la guerra y contribuyó de manera decisiva en el surgimiento y consolidación de una conciencia y espíritu realista entre sus coterráneos. De acuerdo con las declaraciones de los testigos, el trabajo de “espía fi el” de Visbal consistió en informarle al gobierno de la plaza de Santa Marta sobre las operaciones y disposiciones emanadas del gobierno insurgente de Cartagena y, en general de cuanta noticia pudiera ser interesante para el feliz éxito de las armas del rey. En los informes de Visbal a las autoridades samarias, este daba cuenta también del número de fuerzas, puntos de ataque y número y calidad de los combatientes. Según los declarantes, era tal la magnitud de la lealtad de Visbal, que incluso desde la cárcel se las arreglaba para continuar informándole a los samarios sobre las actividades de los cartageneros.

En Soledad poseía tres casas y tres solares; en Sabanilla, tres terrenos; en Puerto Belillo, un terreno; en la Isla de los Gómez, un terreno; un terreno en Sapallán; una isla y terreno en Santa Martica; dos casas, un solar y una sementera en Malambo; una casa y solar en Ciénaga; un solar en El Banco; una casa en El Paso; un solar en Salamina; cuatro caballerizas y mil varas con isla, playas e islotes en Pajonal; un terreno en las tierras que llaman de Carmona. Además era propietario de la isla de Cacis.

La participación de Visbal al lado de la “justa causa realista”, no solo se re- fl ejó en las tareas que se le asignaron durante la guerra y por las cuales fue perseguido y encarcelado.

Los costos de la lealtad: Cuenta de cobro por los servicios prestados Al momento de redactar su testamento en 1847, en Sitio Nuevo, lugar donde murió en 1851, Pedro Juan Visbal era sin lugar a dudas un hombre que había amasado una significativa fortuna que en su momento había colocado al servicio de la causa española en el actual Caribe colombiano. Su prestigio como comerciante, prestamista y hacendado le permitió consolidar como ya lo vimos, cierta corriente de opinión a favor de la causa española y de sus intereses personales que, de acuerdo con su posición, estaba mejor protegida en la causa española y no en la propuesta republicana de los cartageneros.

Los costos que tuvo que pagar por su fidelidad y obediencia al soberano fueron muy altos: por ser vasallo fi el y adicto al rey, sus propiedades se convirtieron en objetivo militar por parte de los insurgentes cartageneros. Una hacienda que tenía en Sitio Nuevo fue saqueada a tal punto por los insurgentes que tuvo que colocarles guardia de caballería permanente. Por los innumerables servicios prestados al Rey, fueron destrozadas dos haciendas de ganado vacuno que tenía en la provincia de Santa Marta que pasaban de 2000 reses, un buen número de bestias y los 16 botes que tenía, junto con las haciendas fueron robadas y destruidas por los revolucionarios del gobierno de Cartagena”. Además de la destrucción y saqueo de sus propiedades, Visbal tuvo que purgar una condena de más de dos años “en los calabozos estrechos, malsanos y horrendos” en el Castillo de Bocachica. De acuerdo con sus testigos, a pesar de estar confi nado en prisiones estrechas no dejaba de entusiasmar a su vecindad “para concientizar un verdadero amor, lealtad y obediencia al rey nuestro señor”. Además, desde la prisión daba luces por escrito y de palabra sobre las operaciones de aquellos traidores cartageneros”

En Santa Marta y Soledad, lugares donde estuvo recluido antes de su traslado a Cartagena, causó tanto revuelo su detención que se realizaron actos litúrgicos para rogar por la vida de Visbal.

La recuperación económica de Visbal se complementó con su inserción en el poder local, al cual accedió con la llegada del régimen del terror liderado por Pablo Morillo. Con ocasión de haber sido promovida Barranquilla y Soledad el 23 de abril de 1815 a la categoría de Villas, Visbal se convirtió en uno de los primeros concejales de Soledad, junto a Manuel María Guerrero, Pablo Rada y Juan Antonio Echeverría.

2 comentarios to “CONFESIONES DE BOLIVAR”

  1. .. Estoy muy intersado en saber mas de este capitulo. quisiera saber si esta historia es cierta y como han descubierto esto… como descubrieron estos hechos? … si fernando bolivar era un traidor porque no borro esto de esas paredes??? y si ya han obtenido resultdos cientificos de lo que quedo escrito en esta casa???

  2. por favor si pueden mandeme información ya que estoy bastante interesado en conocer la verdadera historia de nuestro libertador


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